Tu misión en la vida...

Un día a tu ventana llegó un ruiseñor
y en un beso dejó grabada su voz;
esa que atesoraste e hiciste vibrar
forjando sueños hechos con amor.

Fué tu voz la algarabía que nos llenó
de luz, color, alegría y calor el corazón;
fué tu voz aquella que nos dijo:
sí existe y vive Dios con toda razón.

Fueron tu voz y tus palabras de hombre,
el ejemplo que deberían seguir muchos...
al hacer feliz a una mujer que tiene
el sol guardado para bien de sus brazos.

Fué tu voz la que marcó una bella época,
donde el romance y el cariño sincero
fué el torrente de vivir con valor el amor,
fué tu voz, la voz hermosa del ruiseñor...
cantar como el fué tu misión en la vida...

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