Afrontar los sufrimientos.

Al reflexionar sobre el sufrimiento de Jesús y todo lo que pasó, imaginamos lo humanamente imposible que sería de soportar todo ese dolor y angustia. Y es que hay una sola forma de que todo ese sufrimiento haya sido cargado por un sólo ser humano, el amor.

Escuchaba al padre Jorge Loring comentar sobre los sufrimientos en este mundo, y como tenemos dos formas de enfrentar los dolores y sufrimientos.

El primero, es llevarlo con angustia, con resistencia, con ira, con falta de amor y de cariño. El segundo, es llevar nuestras penas y sufrimientos ofreciéndolos a Dios con amor. Y ponía el ejemplo de las espinas de las rosas, las cuales si las pisamos por ejemplo, o si nos lanzamos contra ellas nos hieren, mas sin embargo, si esas mismas espinas las besamos no nos hacen ningún daño.

Esto mismo pasa con los sufrimientos y problemas de la vida.

Podemos patalear contra ellos, podemos echarle la culpa a Dios y podemos resentirnos contra el mundo y la vida. O podemos escoger aceptar lo que Dios tenga para nuestros caminos, y besar cada espina que encontremos. De esta forma el dolor que una vez tuvimos, que nos llenó de dolor, puede ser santificante y hacernos mas cercanos a Dios.

Aprovecha estos días para hacer inventario de tus "espinas" y decídete a entregarlas a Jesús y besarlas.

Ciertamente tu camino será diferente.