Recuerda quién eres tú.

Eres la viva personificación de cada alegría que alguna vez has experimentado.

Eres la sabiduría acumulada a partir de cada complicado desafío que alguna vez hayas enfrentado.

Eres el niño que alguna vez danzara feliz bajo el brillante sol de la mañana.

Eres la sorpresa, la curiosidad, la emoción de cada descubrimiento.

Eres tanto más que tan sólo las circunstancias momentáneas.

Eres toda la vida que has conocido, todos los días que alguna vez has vivido.

Llevas contigo las alegrías de los buenos momentos y las fortalezas que los malos han ido forjando en ti.

Has ido ganando confianza cuando las cosas se han dado como esperabas, y determinación cuando así no ha sido.

El valor con el que cuenta tu vida ahora mismo es más del que podrías llegar a calcular. Y eres dueño de aprovecharlo mientras sigues avanzando. Recuerda todo lo que tú eres.

Construye a partir de ello el mejor tú que ahora sabes que puedes ser.

Gabriel Sandler